María Ludeña denuncia que una presunta negligencia del Hospital La Inmaculada hizo que su hijo naciera muerto. Lleva recogidas casi 8.000 firmas por su causa

 

Se dice que perder un hijo es la experiencia más traumática que puede pasar una madre. Más aún si esa desgracia ocurre cuando éste ni ha nacido. Esto es lo que le ha ocurrido a María Ludeña, una joven almeriense que denuncia a Diari Català que perdió, por presunta negligencia, al que iba a ser su segundo hijo. Acusa al Hospital La Inmaculada de Huélcar-Overa de ser responsable de esta pérdida.

En concreto, María denuncia que los profesionales del Hospital la hicieron esperar demasiado para dar a luz, a pesar de que “llevaba días diciendo en ginecología lo mucho que me dolía”. Aunque el principal error, según denuncia María a raíz de sus averiguaciones posteriores, ocurrió una vez ya estaba ingresada en el Hospital y había roto aguas.

Como el parto parecía ir lento, los servicios ginecológicos del Hospital decidieron aplicarle a María oxitocina, una hormona que, según ha averiguado Diari Català, está totalmente desaconsejada en pacientes como María, cuyo primer parto fue por cesárea. En su conversación este diario, Ludeña reconoce que, en ese momento, desconocía que esta hormona estuviera contraindicada para su caso a la vez que prefiere no acusar a ningún miembro del Hospital, por consejo de sus abogados.

“Noté que el niño no se movia y que todo dejó de dolerme”, comenta Marta Ludeña sobre el momento en el que decidieron realizarle la cesárea

No tardó mucho la oxitocina en hacer el efecto indeseado, provocando mucho dolor en María e incluso vómitos y una alta fiebre. Después de todo un día de inacción por parte de los médicos y el personal de ginecología del Hospital, según relata esta madre, “a las 11 de la noche decidieron hacerme una cesárea”. Demasiado tarde, como recuerda María a este diario claramente afectada: “noté que el niño ya no se movía y dejó de dolerme”.

Al poco de empezar la intervención de la cesárea, “me durmieron”, comenta María, que recuerda a su familia en reanimación en el momento de comunicarles que el niño había muerto. “Pedí que me trajeran a mi hijo”, recuerda María como su primera reacción al conocer la noticia.

María no es la única

Desde que le dieran el alta del hospital, María ha necesitado ayuda psicológica y reconoce le ha costado recuperarse de lo que ocurrió, que según comenta el ginecólogo que le atendió calificó como “mala suerte”. Pero sin duda María Ludeña se está convirtiendo en una madre combativa que no va a dejar que su caso quede en el olvido.

Su reclamación al Hospital La Inmaculada recogió en pocos días más 5.000 firmas en la plataforma Change.org y actualmente ya ha captado casi 8.000. Además, María ha puesto el caso en manos de abogados, intentando que llegue a los tribunales. “No quiero solo denunciar, sino que se sepa que no soy el único caso”, advierte Ludeña, que asegura que “a muchas mujeres le ha pasado lo mismo”. “Quiero ser una mujer referencia”, sentencia convencida.

Por su parte, fuentes del Área Sanitaria Norte de Almería comentan a Diari Català que lamentan la pérdida de María y advierten que “se ha abierto una investigación interna para aclarar los hechos”, aunque han querido dejar claro que “no se trata de algo excepcional, sino que es el procedimiento habitual” en este tipo de casos.

Compartir
Article anteriorLes 5 ‘perles’ de Paco Jémez a roda de premsa
Article següentERC registra grup propi al Congrés
Adrián Caballero
Redactor en cap. Periodista especialitzat en política amb experiència a mitjans com El Temps, Tribuna Interpretativa i Report.cat, entre d'altres. [email protected]